La tala de Loredo debe resolverse por vía política

El conflicto por la tala de Loredo puede parecer a primera vista de naturaleza exclusivamente técnica (competencias y leyes), pero oculta un importante trasfondo social que merece ser resuelto por vía política.

Hace 15 años el Ayuntamiento de Ribamontán al Mar, con su alcalde a la cabeza, se opuso radicalmente a la tramitación y aprobación del Plan de Ordenación del Litoral (POL), contando entonces con un fuerte respaldo entre los vecinos propietarios de suelo involucrado en procesos urbanísticos, o con expectativas de estarlo.

Pero ahora, Ribamontán al Mar cuenta con un nuevo tejido social que hace suyos los principios del POL y que valora el medio ambiente como algo esencial para su calidad de vida y el desarrollo económico del municipio.

El origen del conflicto

Su aversión al POL explica que el equipo de gobierno municipal exigiera a los dueños de la finca que llevara a cabo una limpieza sin el menor respeto a los valores ambientales de la zona y sin tener en cuenta las determinaciones de una Ley que impidió la construcción allí de cientos de viviendas, un hotel y un campo de golf.

A partir de ahí todo ha sido una cadena de despropósitos administrativos (contrarrestados por la extraordinaria respuesta cívica de la plataforma opositora a la tala) que ha terminado por dejar en evidencia la incapacidad del Gobierno de Cantabria para gestionar y hacer cumplir la Ley del POL.

Reclamamos una solución política

Siempre se dice que los ayuntamientos son la administración más próxima a los ciudadanos y que no hay tarea más grata para un político que la de ser alcalde de su pueblo, porque ofrece la posibilidad de resolver los problemas que afectan a sus vecinos.

Pues bien, la tala de Loredo se ha convertido en un problema para Ribamontán al Mar y está provocando un conflicto social que merece ser abordado y resuelto de inmediato, correspondiendo al alcalde encabezar la tarea.

Desde Iniciativa Vecinal reclamamos una solución política y ofrecemos al equipo de gobierno nuestra disposición a colaborar en lo que estimen necesario.

Además, y de cara al Pleno Ordinario de abril, vamos a proponer a PRC y PP la aprobación de una moción pidiendo al Gobierno de Cantabria que adquieran los terrenos afectados por la tala y desarrollen un proyecto de restauración ambiental y uso público.